HISTORIA

Nuestra Parroquia Santa María, junto a otras de Buenos Aires, nace por Decreto del Arzobispo de Buenos Aires Cardenal Santiago L. Copello el 25 de julio de 1934. año del Congreso Eucarístico Internacional que renovó desde sus raíces la Fe de nuestro Pueblo. Sin embargo el Templo se bendecirá e inaugurará el 31 de Diciembre de 1936. 

Perfil histórico

La Parroquia de Santa María, está ubicada en el Barrio de Almagro, exactamente en la Avda. La Plata y Venezuela. 

En los días en que fue erigida y en que se puso en marcha la construcción de su templo, el rostro circundante de la ciudad no era ciertamente el hermoso rostro urbano de hoy; pero, tampoco el del vecindario de principios de siglo con su red de calles a medio adoquinar; con almacenes, bodegones, mercados y mercaditos casi pueblerinos, con una edificación despareja, con tranvías nuevos que preanunciaban horas de progreso… Mucho menos era el entrevero de quintas frondosas y extensas (propiedad de personalidades argentinas: Villarino, Muñiz, Almagro…) y de tambos y lecherías de vascos (Rueda, Estevarena, Amespil…) dispersos entre conglomerados de casas que pujaban por crecer.

Cuando se decretó la construcción de Santa María, los contornos chacareros de Almagro y Caballito ya no existían; eran un recuerdo lejano que apenas sobrevivía en una que otra mansión y casona de los otrora señores y granjeros de esta zona, transformada hoy en barrios capitalinos.- La misma barriada con aire de pueblo grande se iba desdibujando aceleradamente para dar paso a un núcleo poblacional urbano compacto y bien constituido. 

Naturalmente, quien dispuso la creación de la nueva parroquia y de otras diez con ella fue el Arzobispo de la Ciudad, Dr. Santiago L. Copello, a quien poco después su Santidad el Papa Pío XI hiciera Cardenal. La erigió mediante un decreto promulgado el 25 de julio de 1934. 

En él, Santa María, encabeza el listado de las once nuevas parroquias con el número 49

En los considerandos 1 y 2 del Decreto aparecen las motivaciones de la decisión arzobispal: dar cumplimiento a «la división parroquial proyectada y aprobada» en octubre de 1928, y el hecho de haberse «alterado notablemente el mapa de la división parroquial de 1928 «con las parroquias creadas entre esta fecha y 1934.

En su segunda resolución el Decreto le asigna a Santa María los límites territoriales siguientes: «Vías F.C.O. , Yatay, Muñiz; Venezuela, Mármol, Independencia, Picheuta y Parral». 

Su sexta resolución establecía que hasta tanto no comenzaran «a funcionar las nuevas parroquias erigidas», Santa María dependería de las parroquias San Carlos y Santa Julia, erigidas en 1878 y en 1913, respectivamente. 

Si se tienen en cuenta los límites iniciales de San Carlos (calles Gran Chaco, Córdoba, Bulnes, Boedo, Independencia, Provincias Unidas -actual Juan B. Alberdi -, José M. Moreno y Acoyte) se desprende que Santa María resultó ser un retoño de esta vasta parroquia, famosa en toda la ciudad por su monumental Iglesia (Basílica) de estilo románico- lombardo. 

Promulgado el Decreto de erección de la nueva parroquia, la construcción de su templo no se hizo esperar. 

Así como su patrona titular fue decisión del Cardenal surgida de su amor a la Virgen y a su querida madre, Dña. María Bianchi de Copello, así también partió de él la construcción sin demoras de la Iglesia. 

A estos efectos destinó los terrenos que recibiera en donación de las Hermanas del Sagrado Corazón, presentes en el barrio desde 1884, a través de su Instituto educativo, aún existente. 

Los trabajos de la construcción se iniciaron el mismo 1934 y en el breve término de dos años el nuevo templo se sumaba a las otras iglesias y capillas de Almagro y Caballito, embelleciendo la arquitectónica religiosa de la zona con su sobrio estilo románico

Concluida la Iglesia, se fijó la fecha de su bendición para el jueves 31 de diciembre de 1936

Ese día el lugar se engalanó de fiesta como nunca lo habían hecho antes. Leemos en el diario La Prensa del Viernes 10 de enero de 1937: «Varias cuadras de la Avda. La Plata, habían sido decoradas con gallardetes con los colores patrios y pontificio, lo mismo que el frente del recinto sagrado, que ofrecía un aspecto elegante y de buen gusto en medio de su sobriedad«. A las 17 hs. llegó el Cardenal, siendo recibido sobre Avda. La Plata por una concurrencia de fieles y vecinos jubilosos por el acontecimiento.

Descendido de su vehículo, el Dr. Santiago L. Copello hizo su entrada en Santa María acompañado por Mons. Antonio das Neves, por el Pbro. Farinatti, Salesiano, Párroco de San Carlos y por Mons. Antonio Sabelli, Párroco de Santa Julia.

Adelantándose hasta el Altar Mayor, bendijo desde allí la flamante Iglesia en nombre de S.S. el Papa PíoX/, pronunció unas palabras alusivas al acontecimiento.

Habló de lo que debía a sus padres en la vida y de lo mucho que por él hicieron. Por eso había considerado un acto debido a su memoria la erección del templo colocado bajo la advocación de Santa María, en recuerdo de su madre. Habló luego de la importancia que en todo centro habitado por cristianos tiene la parroquia. Es un centro de vida espiritual y también de beneficios materiales y, en consecuencia, un foco civilizador. (La Nación, 10 de enero de 1937) 

Finalmente impartió la Bendición Papal a los numerosos asistentes al acto. Al día siguiente, viernes de enero de 1937, regresó a la nueva parroquia a las 8 hs. para celebrar en su Iglesia la Santa Misa. A las 10 hs. de esa misma mañana, Mons. Fortunato J. Devoto, Vicario General del Arzobispado de la Ciudad, se hizo presente en el lugar para poner en posesión de la nueva parroquia al Pbro. Salvador Etchegaray, quien inmediatamente después celebró su primera Misa como párroco. 

Había nacido una nueva Parroquia o Comunidad Cristiana y, con ella, también una nueva historia parroquial que venía a añadirse a las muchas otras de la Ciudad de Buenos Aires, algunas de las cuales más que centenarias.

A la verdad; esta nueva historia fue desde el comienzo una historia entusiasta y pujante, caracterizada por un singular dinamismo creador en lo religioso y en lo no religioso.

Desde el primer punto de vista privilegió, desde su creación, los momentos fundamentales de la vida cristiana (recepción del Bautismo, de la Confirmación, de la Eucaristía, del Matrimonio) mediante una esmerada preparación de los mismos. Igualmente dio cabida a varias organizaciones católicas (Acción Católica, Hijas de María, Virgen niña, Comisión litúrgica y Asociación de S. José, Apostolado de la Oración, Legión de María, Liga de Madres, Grupo Juvenil, grupos de Scouts).

Entre las iniciativas y actividades no religiosas no se pueden dejar de mencionar las deportivas: “El club Olimpia», las de tipo social (Cáritas, ayuda a los necesitados, gabinete de inyecciones, Alcohólicos Anónimos, bolsa de trabajo…) y las de carácter educativo y cultural (jardín de Infantes, Academia de folklore, de Inglés, clases de gimnasia, cursos de corte y confección…) todas actividades nucleadas alrededor del Ateneo Parroquial.

Cada cura párroco, la hizo crecer en uno y otro sentido, en estrecha comunión con sus fieles y con su generosa colaboración. 

El Padre Salvador Etchegaray (1937-1939) fundó la Acción Católica (1937) y varias instituciones más. Asimismo, durante su mandato se dotó al templo de su noble órgano (1937).

El Padre Manuel Tato (1939 – 1943), nombrado más tarde Obispo, inició nuevas organizaciones parroquiales, abrió un salón de juegos e inauguró una cancha de bochas.

El Padre Heriberto Luis Garbini (1943 -1965) impulsó las organizaciones parroquiales existentes, embelleció el templo con coloridos vitraux (1945), se colocó el comulgatorio de mármol, inaugurado el 8 de diciembre de 1946; se hizo el famoso cine parroquial (en 1943 se compraron 2 máquinas de cine), fundó la liga de Madres, creó el instituto de Inglés, embelleció el templo con las pinturas que hoy podemos apreciar.

El Padre Fernando Carballo (1965 -1989 ) puso la piedra fundamental del Ateneo parroquial (1966). Creó los grupos Scouts, Cáritas, etc. etc. se debe a él la Comisión Obras Virgen de Luján, que colocó la mayólica de la Virgen en el parque Rivadavia como así también, el 22 de febrero de 1970, el reloj que figura en el frente de la Iglesia, debajo del cual aparece la leyenda: «Ya es hora de acercarse a Dios».

Esta iniciativa dio pie para que en el barrio y un poco en los demás barrios vecinos se comenzase a llamar a Santa María «la Iglesia del Reloj» También hay que destacar la Biblia de grandes dimensiones y constantemente iluminada, que facilita e invita a la lectura de la Palabra de Dios.

En 1946 el P. Garbini celebró con entusiasmo y esplendor los diez años de vida de nuestra querida Parroquia.

En 1986 el P. Carballo celebró las bodas de oro.

La Comunidad de Santa María, junto con su Cura Párroco Mons. Juan S. Carlomagno, los vicarios parroquiales Padres Eduardo Graham y Alejandro Pezet, el P. Domingo Pizzulli (Capellán desde 1965) celebraron con esplendor sus bodas de Diamante, festejos que culminarían con la Consagración del Templo un 16 de noviembre por su Emcia. Revda. Sr. Cardenal Antonio Quarracino.

Imágenes de la Consagración del Templo.